El dictamen de pérdida de capacidad laboral define el acceso a prestaciones tan importantes como la pensión de invalidez o las indemnizaciones. En él se establecen tres elementos que se pueden controvertir: el porcentaje de pérdida, la fecha de estructuración y el origen (común o laboral).
Las tres instancias del proceso
La calificación inicial la emiten las EPS, las ARL, las AFP o Colpensiones. Si no se está de acuerdo, el caso pasa a la Junta Regional de Calificación de Invalidez y, en una segunda apelación, a la Junta Nacional. Cada instancia es una oportunidad para aportar soportes médicos y argumentos que mejoren el dictamen.
Cómo trabajamos su caso
Estudiamos su historia clínica y el dictamen recurrido, identificamos las patologías o secuelas subvaloradas, estructuramos la sustentación con soporte médico-legal y presentamos las apelaciones dentro de los términos. Nuestro objetivo es que el porcentaje, la fecha y el origen reflejen la realidad de su condición.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo para apelar un dictamen?
Los términos son cortos —generalmente diez días— desde la notificación. Por eso conviene buscar acompañamiento apenas reciba el dictamen con el que no está de acuerdo.
¿Por qué es tan importante el origen común o laboral?
Porque cambia quién paga y con qué reglas. El origen laboral suele ser más favorable, y las entidades tienden a calificar como común lo que en realidad tuvo causa en el trabajo.
¿Puedo pedir que se sumen varias enfermedades?
Sí. La calificación debe valorar de manera integral todas las patologías y secuelas. Es frecuente que la calificación inicial omita algunas.
Estudiemos su caso
Escríbanos por WhatsApp con una breve descripción de su situación y le indicamos los documentos que necesitamos para el análisis.